"No hay manera de escapar a la filosofía […] Quien rechaza la filosofía profesa también una filosofía pero sin ser consciente de ella." Karl Jaspers, filósofo y psiquiatra. "There is no escape from philosophy. Anyone who rejects philosophy is himself unconsciously practising a philosophy." [Karl Jaspers, Way to Wisdom 12 (New Haven: Yale University Press, 1951)]

Unboxing Philosophy. Un canal de Youtube magnífico para profesores y alumnado

Magnífico por el formato, por la duración, 
por la claridad, por el enfoque, por todo... 
Os dejamos con estos tres vídeos, pero hay muchos más...

 ¡Muchísimas gracias, "Unboxing Philosophy"!


Kant, sobre la Belleza y el gusto

Comparación de lo bello con lo agradable y lo bueno    

  Por lo que se refiere a lo agradable, cada uno reconoce que el juicio por el cual se declara que una cosa agrada, fundándose sobre un sentimiento particular, no tiene valor más que para cada uno. Esto es así, porque cuando yo digo que el vino de Canarias es agradable, consiento voluntariamente que se me reprenda y se me corrija, el que deba decir solamente que es agradable para mí; y eso no es aplicable solamente al gusto de la lengua, del paladar o de la garganta, sino también a lo que puede ser agradable a los ojos y a los oídos. Para este el color violeta es dulce y amable; para aquel empañado y amortiguado. Unos quieren los instrumentos musicales de viento, otros los de cuerda. Sería una locura pretender contestar aquí, y acusar de error el juicio de otro, cuando difiere del nuestro, como si hubiera entre ellos oposición lógica; tratándose de lo agradable, es necesario, pues, reconocer este principio: que cada uno tiene su gusto particular (el gusto de sus sentidos).    

  Otra cosa sucede tratándose de lo bello. En esto, ¿no sería ridículo que un hombre que se excitara con cualquier gusto, creyera tenerlo todo resuelto, diciendo que una cosa (como por ejemplo, este edificio, este vestido, este concierto, este poema, sometidos a nuestro juicio) es bellapor sí? Es que no basta que una cosa agrade, para que se tenga derecho a llamarla bella. Muchas cosas pueden tener para mí atractivo y encanto, y con esto a nadie se inquieta; pero cuando damos una cosa por bella, exigimos de los demás el mismo sentimiento, no juzgamos solamente para nosotros, sino para todo el mundo, y hablamos de la belleza como si esta fuera una cualidad de las cosas. También si digo que la cosa es bella, pretendo hallar de acuerdo consigo a los demás en este juicio de satisfacción, no es que yo haya reconocido muchas veces este acuerdo, sino que creo poder exigirlo de ellos. No se puede decir aquí que cada uno tiene su gusto particular. Esto quiere decir, que en este caso no hay gusto; es decir, que no hay juicio estético que pueda legítimamente reclamar el asentimiento universal. 

 […] 

 Si se trata de juzgar si un vestido, si una casa, si una flor es bella, no nos dejamos llevar por razones o principios; queremos presentar el objeto a nuestros propios ojos, como si la satisfacción dependiera de la sensación; y sin embargo, si entonces declaramos el objeto bello, creemos tener en nuestro favor el voto universal, o reclamamos el asentimiento de cada uno, mientras que por el contrario, toda sensación individual no tiene valor más que para el que la experimenta. 

 Immanuel Kant (1724-1804)
Crítica del Juicio

Las especialidades de la Filosofía



En su origen la Filosofía no tenía especialidades porque, realmente, no existía “LA FILOSOFÍA” como tal sino el filosofar, es decir, el buscar los porqués y las razones últimas de las cosas.  Por eso no existen filósofos que fueran sólo filósofos en el origen de la Filosofía, sino que bien fueron matemáticos (Tales, Pitágoras), naturalistas (Aristóteles), etcétera.

Es un error decir que los filósofos antiguos eran científicos naturales por examinar los astros o los animales y las plantas.  La palabra “científico” debería ser reservada para los científicos a partir de Descartes y Galileo, en el siglo XVII.  Sólo podría decirse “científico” a algún matemático antiguo y aún así con mucho cuidado: para Pitágoras los números eran realidades espirituales, como se verá. 

Hoy en día la Filosofía se estudia en Universidades de todo el mundo.  En algunas es un grado del que uno puede doctorarse, en otras es un doctorado que se hace después de otros estudios, haciendo previamente un máster…  En cualquier caso, la Filosofía, con los siglos, durante estos 2500 años –desde Tales hasta hoy- ha ido especializándose.

            La filosofía tiene como símbolo el búho o la lechuza (de Atenea o Minerva, la misma diosa, Grecia y Roma, respectivamente).  La diosa Atenea/ Minerva, que nació de la cabeza de Zeus, es por eso la diosa de la razón, patrona de Atenas, que escogió a un búho (otros dicen que la lechuza por ser más pequeña para poder llevarla en su hombro, aunque del mismo género) como acompañante con la que custodiaba por la noche la Acrópolis (donde está el Partenón y donde Solón hizo guardar la Constitución). Si el búho es símbolo de la filosofía, lo es porque sus ojos representan la inteligencia, simbolizando la sabiduría y el conocimiento; lo es cuando levanta su vuelo al anochecer, sólo iluminado por la luz de la luna, alcanzando un conocimiento imperfecto y que, por desgracia, suele “llegar tarde”… 



FILOSOFÍA TEÓRICA

METAFÍSICA/ONTOLOGÍA: Estudio de la estructura última de la realidad.  Aunque las ciencias exploran cómo es la realidad siempre quedan abiertas preguntas esenciales acerca de cuál es la naturaleza última de esta realidad.  ¿Es todo lo que existe material? ¿Hay algo que sea inmaterial, espiritual…?  “Meta-física” significa “lo que está más allá de lo físico natural.  “Ontología” significa “Estudio del ser”.

TEORÍA DEL CONOCIMIENTO, LÓGICA Y FILOSOFÍA DE LA CIENCIA: ¿Podemos estar seguros de conocer la verdad de lo que sucede? ¿Qué significa que algo “es verdad”?  ¿Cómo podemos saber que razonamos correctamente y que no estamos cometiendo una serie de errores que nos llevan a conclusiones incorrectas que parecen buenas?  ¿Por qué podemos fiarnos de los métodos que siguen los científicos? ¿Cuántos métodos hay y por qué?  ¿Qué diferencia a estos métodos de otros que se usaron antes de Galileo y Descartes y por qué son más fiables y mejores?

DISCIPLINAS A MEDIO CAMINO ENTRE LA TEORÍA Y LA PRÁCTICA

ESTÉTICA/FILOSOFÍA DEL ARTE: ¿Qué hace que algo bello sea bello y no feo –y al revés? ¿Es la única función del arte producir cosas bellas? ¿Es objetiva o subjetiva la belleza? ¿Ha cambiado el modelo de belleza a lo largo de los siglos?

FILOSOFÍA PRÁCTICA

ÉTICA O FILOSOFÍA MORAL: ¿Cuál es el fin último de las acciones y decisiones de los humanos? ¿Es posible ser feliz? ¿Es lo mismo ser feliz que sentirse feliz? ¿Cómo hacer lo correcto? ¿Qué dota al ser humano de dignidad? Ética de la medicina y de las profesiones (periodismo, enseñanza, etc.)


FILOSOFÍA POLÍTICA: ¿Por qué vivimos con otros y no como animales solitarios? ¿Por qué una vez los humanos aceptaron que otro u otros que eran menos les dieran órdenes y les mandaran? ¿Por qué obedecemos? ¿Cuántas formas de Estado ha habido y hay? ¿Cuántas formas de gobernar? ¿Qué es la Justicia? ¿Es posible realizar la Justicia?

"Ética" de Spinoza en múltiples idiomas

  Publicación numérica y multilingüe de la Ética de Spinoza 


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  • INDICE
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  • PARS I
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  • PARS II
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  • PARS III
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  • PARS IV
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  • PARS V
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  • TESAURO
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  • SYNOPSIS
  • Prólogo

    Encontrarán en estas páginas una publicación numérica y multilingüe de la Ética de Spinoza, propuesta por propuesta.

    Una de las principales metas de este sitio consiste en reunir varias traducciones de la Ética de Spinoza a fin de facilitar su visualización en simultáneo y también para poder compararlas fácilmente.

    Este trabajo está elaborándose. Actualmente, han sido memorizadas:

    - la versión latina (Gebhardt)
    - la traducción española de Vidal Peña
    - la traducción francesa de Charles Appuhn
    - la traducción inglesa de R.H.M. Elwes
    - la traducción alemana de Jakob Stern
    - la traducción italiana de Renato Peri
    - la traducción neerlandesa de Nico Van Suchtelen

    Más algunos enunciados de versiones Pautrat (franceses) y Misrahi (franceses).

    (We're looking for some others versions now, so if you know one, please contact us by using this form.)

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    NEW TOOL: find all proposition's ancestors
    New search tool that permits to see all enunciations directly or indirectly used by one proposition (all "ancestors") : you'll find this tool on this page search page (third tool).

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    NEW: Android App "Ethica" (beta)
    If you use an android smartphone, you may intall this app for consulting Spinoza's Ethics on it. Then you can search for "123d", for example, to get demonstration of proposition 23 of part 1.
    You can get this application and more informations about it at Google Play.

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    Primero escojan su versión principal utilizando el menú « VERSIONES », que siempre quedará visible a la derecha de cada página. Luego, para cada versión de la Ética, es posible mostrar y/o esconder fácilmente las otras versiones, pinchando en su nombre respectivo, arriba a la derecha del enunciado que le interese.


    Un motor de búsqueda permite encontrar ocurrencias de una palabra o de una expresión, en cada una de las versiones propuestas.
    El tesauro contributivo permite acceder rápidamente a los términos esenciales del léxico spinozista, versión por versión, y les permite igualmente, añadir nuevos términos. Para algunos de ellos, sus equivalentes en otras versiones aparecen en los resultados de búsqueda.
    Para más informaciones respecto al funcionamiento del sitio, lean la página « AYUDA ».
    Si desean aportar su ayuda a este proyecto de cualquier forma que sea, o señalar un error, no duden en contactarme pinchando aquí.


    Julien Gautier
    Profesor de Filosofía
    January 2010 - April 2013

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    Introducción a la Lógica Formal I

    Conexiones, conectivas, funtores o juntores (es todo lo mismo) y símbolos de proposiciones (A, B, p, q...)


    La conjunción, la disyunción y la implicación son las tres formas en las que se vinculan unas proposiciones a otras. Realmente basta con la conjunción y la disyunción (“y”, “o”) porque la implicación se define con las otras dos.  La conjunción se simboliza también con ^ porque el "tejado" significa unión de lo que está a ambos lados; la disyunción se simboliza también con V porque simboliza una "bifurcación", una disyuntiva.  La flecha para la implicación ("Si A entonces B", "A implica B", "A---->B") se explica por sí sola...  La negación se simboliza de varios modos, una "L" invertida o una raya a la izquierda de la proposición o encima de ella.



    Se usan las mayúsculas de la A a la C para hablar de las reglas y las leyes en general.  Y se suelen usar -aunque no siempre- las letras desde la p (de "preposición") hasta la s para las proposiciones.  Las letras mayúsculas de la A a la C son como los símbolos del Álgebra en Matemáticas mientras que las letras minúsculas, desde la p en adelante -se insiste: normalmente hasta la s-, serían como los números (Aritmética):


    Se dice a x b es igual que b x a (Álgebra)
    Y se usa 3 x 2 es igual a 2 x 3 (Aritmética)

    Pues del mismo modo se dice la regla:

    A implica B
    A
    ____
    En conclusión B

    O en forma de ley: "A implica B" y "A" implican ambas "B"

    Y se aplicaría así a un caso práctico:

    Sea p que Ucrania ha sido abandonada por la Unión Europea
    Sea q Ucrania queda a la merced de Rusia

    Formalice usted lo siguiente y extraiga una conclusión: "Que Ucrania sea abandonada por la Unión Europea implica que queda a merced de Rusia", "Ucrania ha sido abandonada por la Unión Europea".

    p ---> q
    p
    ____
    q

    O en forma de aplicación de la ley:

    [(p ----> q) ^ p] -------> q

     Aclaración importante: 

    La disyunción (“V”) no significa "o bien". La disyunción de dos proposiciones cualesquiera es verdadera si tan sólo una de ellas lo es. Si yo digo “Te dormiste o perdiste el autobús esta mañana” basta con que una de ellas sea verdadera para que yo esté diciendo la verdad.

    No ocurre lo mismo con la conjunción. Un alumno me puede acusar, con razón, de estar faltando a la verdad si le digo “Te dormiste y perdiste el autobús esta mañana”.  Basta con que una no sea verdadera para que el alumno tenga razón.

    La implicación:

    La relación de implicación resulta muy difícil de entender al principio. Muchas personas creen que decir que A implica B (“Si A entonces B”) significa que A es causa de B. Esto no es así. Si yo digo que “Si ves rayos entonces escucharás truenos” no estoy diciendo que los rayos sean causa de los truenos. Si se le dice a un alumno que en mi asignatura “Si has aprobado entonces has estudiado” no estoy queriendo decir que aprobar sea la causa de estudiar pero tampoco al revés. La implicación sólo es falsa si el antecedente (A) es verdadero y el consecuente (B) es falso. Este es el único caso que EN BUENA LÓGICA no puede ser verdadero. Pongamos que yo me empeño por ejemplo en decir que es verdad que una teoría científica verdadera implica que los objetos caen de abajo a arriba en la Tierra.... No tiene sentido. Sin embargo a los alumnos les cuesta ver que es perfectamente posible que algo falso implique algo verdadero y que esa implicación sea verdadera a la vez. La teoría física de Aristóteles era enteramente falsa pero implicaba verdades tales como que los objetos proyectados en ángulo de noventa grados con la tierra caían sobre el mismo punto desde el que se lanzaban. La teoría es falsa, lo que implica la teoría es verdadero y que esa teoría implica eso es, a su vez, verdadero. Finalmente, también les cuesta entender que lo falso implica lo falso. Y, sin embargo, es muy sencillo de entender: “Si yo hubiera muerto ayer esta mañana mis hijos serían huérfanos de padre”. Ambas son falsas. La implicación entre ambas es verdadera.

    Una vez explicada la semántica de la “y”, la “o” y su derivada “implica”, se pueden comprender mejor las reglas lógicas de cada una de estas conectivas.


    Reglas lógicas (expresables en forma de leyes)

    Hay dos clases de reglas.

    a) Las reglas que se usan para poder cambiar la forma en que están organizadas las proposiciones como, por ejemplo, la regla de equivalencia que puede expresarse como ley distributiva de la “y” respecto de la “o”; es la que dice que “ A y (B o C)” es lo mismo que “(A y B) o (B y C)". Ejemplo: Decir “Te has dormido y o has perdido el autobús o tu padre encontró atasco” es lo mismo que decir “Te has dormido y has perdido el autobús o te has dormido y tu padre encontró atasco”. b) Las reglas de transformación -que se pueden expresar como leyes usando “implica”.

    Veamos un ejemplo con las reglas de la “y”.

    Con la “y” ambas proposiciones han de ser verdaderas. De modo que puedo extraer una de ellas sin problema.  La regla que permite tal cosa se llama "simplificación" o "eliminación dela conjunción";  tengo “A y B” así que puede aislarse “A” o  “B”.

    La regla sería así (probemos a aislar "B")

    A y B                        Hoy es jueves y hace calor
    _____                        ___________________
        B                             Ciertamente, hace calor

    Si quiero expresar esta regla como una ley puedo decir:

     “(A y B) implica B” (Que hoy sea jueves y haga calor implica que hace calor).  Expresado así parece una obviedad, una "tontería" que no dice nada nuevo, pero hay que observar que esta regla de razonamiento se usa constantemente.  De aquello que decimos o que oímos decir a los demás extraemos y aislamos proposiciones "interesantes" (o "interesadas", como hacen los políticos).  Esta operación la hacen también los computadores en virtud de su programas.

    Los computadores diseñados para interceptar misiles enemigos en la Segunda Guerra Mundial operaban -y lo siguen haciendo hoy, incluyendo los dispositivos móviles- con unos lenguajes basados los dos operadores de Boole ("AND", "OR"), es decir, en la conjunción y la disyunción que pueden traducirse usando tablas de verdad (utilizadas por Wittgenstein anteriormente) a código binario de unos y ceros.  






    Tres doctrinas éticas antiguas explicadas y adaptadas a los jóvenes en la actualidad

    1.  LOS ESTOICOS 
    Los estoicos aparecieron por primera vez en la época antigua, en Grecia. Fueron célebres en el imperio romano (Séneca) y ha habido muchos estoicos en épocas posteriores (Quevedo en España o Spinoza en Holanda). El principio fundamental de la conducta ética para un estoico es la Ataraxia o Imperturbabilidad (QUE NO ME AFECTE LO QUE YA NO PUEDO EVITAR Y NO SER MUY SENSIBLE PARA QUE LA VIDA NO ME HAGA MÁS DAÑO DEL IMPRESCINDIBLE) Disposición del ánimo gracias a la cual alcanzamos el equilibrio emocional mediante la disminución de la intensidad de nuestras pasiones y deseos, y a la fortaleza del alma frente a la adversidad. Tranquilidad espiritual, paz interior.
    Esta disposición del espíritu es muy parecida a la apatía propuesta por los antiguos estoicos e incluso muchos autores no creen necesario distinguirla. Sin embargo se pueden señalar algunas diferencias. Así, la apatía, en la Antigüedad, es más típicamente estoica y la ataraxia se encuentra con más frecuencia en las propuestas de los filósofos epicúreos y escépticos. Sin embargo en Quevedo o en Spinoza encontramos más “ataraxia” que “apatía” (o indiferencia). La ataraxia sería el estado anímico que nos permite alcanzar la felicidad. Se consigue mediante la disciplina del apetito para que éste nos presente sólo deseos moderados, y tras aprender a aceptar los males y a renunciar a los deseos cuando sean imposibles de cumplir. El matiz más importante que separa la ataraxia de la apatía es que la apatía promueve la felicidad como consecuencia de la eliminación de las pasiones y deseos (ser feliz porque nada me importa ni me molesta); por el contrario, la ataraxia lo hace mediante la creación de la fortaleza espiritual, fortaleza frente al dolor corporal y las circunstancias adversas (no importa tanto ser feliz como ser digno). Aunque en el fondo los dos estados anímicos llevan a las mismas consecuencias: indiferencia o imperturbabilidad ante todo. Epicuro compara el estado espiritual de la ataraxia con el total reposo del mar cuando ningún viento mueve su superficie. Finalmente, tanto un estado como el otro otorgan al sabio la libertad: libertad frente a las pasiones, afectos y apetitos, libertad ante la coacción de otras personas, libertad ante las cosas y circunstancias que se oponen a nuestros proyectos.
    Los estoicos antiguos tenían un gran dilema: al asociarse con otras personas se corre el riesgo de perder la tranquilidad. Pero si no nos asociamos con otras personas, no podemos cumplir con el deber de la ciudadanía activa, y como la ciudadanía activa deberá regir todos los actos es imposible seleccionar con qué tipo de persona nos relacionamos. Siempre habrá gente que conseguirá hacernos perder los nervios.
    El estoicismo aplicado a tu edad y a tu época. 
    Como es imposible seleccionar las personas con las que nos cruzamos en el día a día, deberíamos tener un máximo de cuidado en la selección de los amigos. Es importante que nuestros amigos compartan nuestros valores y que tengan una visión positiva ante la vida. Los vicios se comparten muy rápidamente. Al relacionarnos como amigos con personas que no tienen valores parecidos a los nuestros es posible que nos despierten deseos que no están de acuerdo con nuestra búsqueda de la tranquilidad. Las personas que tienen una visión pesimista de la vida suelen quejarse muy a menudo intentando que los amigos les confirmen su miseria. En este caso será difícil aplicar el lema de no preocuparse por lo que no puedes controlar. Estos dos consejos también se pueden aplicar a la participación en eventos y reuniones. Epicteto recomendaba reducir la participación en banquetes de personas sin amor por el conocimiento, ya que en estas ocasiones solo se habla de gladiadores (hoy diríamos, de fútbol).
    Recuerda que tú también eres insoportable (para algunos) Hay ocasiones en las que no se puede huir de la interacción con la gente que te cae mal. Marco Aurelio recomienda recordar en estas ocasiones que nosotros también caemos mal a algunas personas (aunque no te lo creas). Además la sociedad necesita todo tipo de persona, así que, aunque personalmente es difícil soportarlos, vale la pena tratarlos con cortesía, ya que estas personas también son parte de la comunidad. Un estoico no le va a faltar el respeto a nadie por el simple hecho de que no vale la pena desperdiciar energía en actos o pensamientos negativos.
    2.  EPICUREÍSMO O HEDONISMO
      La felicidad, para Epicuro, consiste en el placer (hedoné). "El placer es principio y culminación de la vida feliz. Al placer, en efecto, reconocemos como el bien primero, a nosotros connatural, de él partimos para toda elección y rechazo y a él llegamos juzgando todo bien con la sensación como norma". Pero no todos los placeres son igualmente deseables, ni deseables en todo momento y en cualesquiera circunstancias. Por eso, dice Epicuro, es preciso tener un "recto conocimiento de los deseos" y de sus objetos, los placeres, para saber a qué deseo conviene dar satisfacción en cada situación y para saber a qué tipo de placeres hay que dar prioridad frente al resto.

     
    "Como el placer es el bien primero y connatural, precisamente por ello no elegimos todos los placeres, sino que hay ocasiones en que soslayamos muchos, cuando de ellos se sigue para nosotros una molestia mayor. También muchos dolores estimamos preferibles a los placeres cuando, tras largo tiempo de sufrirlos, nos acompaña mayor placer. Ciertamente todo placer es un bien por su conformidad con la naturaleza y, sin embargo, no todo placer es elegible; así como también todo dolor es un mal, pero no todo dolor siempre ha de evitarse. Conviene juzgar todas estas cosas con el cálculo y la consideración de lo útil y de lo inconveniente, porque en algunas circunstancias nos servimos del bien como de un mal y, viceversa, del mal como de un bien" (Carta a Meneceo, 129-130).
     Epicuro advierte contra sus críticos contemporáneos que cuando habla del placer como "bien supremo" y "fin último de la vida" no se refiere "a los placeres de los disolutos y de los que se dan en el goce" desordenado y sin medida, sino "a la ausencia de dolor físico (aponía) y a la ausencia de turbación en el alma (ataraxía)". Que el placer se convierta en un "bien", depende estrictamente de la sabia elección del que actúa, de la sabiduría y la "prudencia" (phrónesis) con que se elija uno de entre todos los comportamientos posibles. Y la sabiduría "enseña que no es posible vivir feliz sin vivir sensata, honesta y justamente". Pues "las virtudes son connaturales a una vida feliz, y el vivir felizmente conlleva siempre la virtud" (Ibid, 132).

          De algún modo, esta afirmación pone límite a un hedonismo irreflexivo y simplista. Según Epicuro, "es preferible ser infeliz viviendo racionalmente, que feliz de manera irracional". (como el cerdo que se revuelca en el lodo). Para Epicuro, en efecto, no toda felicidad tiene el mismo rango: la felicidad primaria y despreocupada en la que se complace el insensato no tienen el mismo valor que la felicidad buscada reflexiva y responsablemente por el sabio.
    El hedonismo aplicado a tu edad y a tu época.
    Es preferible la ausencia de dolor cuando este es innecesario a sufrir dolor si no es por un bien que merezca la pena (dolor de parto, dolor de el esfuerzo en el deporte, etc.). Esto es obvio. Pero hay quienes prefieren gozar de un placer muy intenso pero corto y pagar el alto precio por ello de un dolor intenso y prolongado (drogadictos). Son preferibles los placeres duraderos -que suelen ser intelectuales- a los pasajeros. La combinación entre ambos en la vida la hace más agradable. Pero aquellos pueden disfrutarse más tiempo y a todas las edades (las artes) mientras que estos últimos no siempre pueden ser disfrutados (festines, sexo, embriaguez alcohólica, etc.) Los primeros no dañan la salud si no se descuida el ejercicio físico. Los segundos, cuando son excesivos, sí.

    3. LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD. EL EUDAIMONISMO (O EUDEMONISMO O ÉTICA DE LA FELICIDAD) SEGÚN ARISTÓTELES
    El término eudemonismo viene de eudaimonía, que en griego quiere decir ‘felicidad’. Literalmente significa “estar en buen (eu-) daimon”. ¿Qué es “daimon? Esta palabra aparece ya en la Ilíada de Homero (XV, 468) y refiere a las divinidades menores. Sócrates decía que este daimon, por detrás de él, le decía lo que no tenía que hacer (como la voz de su conciencia, diríamos hoy) Después, con el Cristianismo, la palabra “daimon” vino a significar algo malo. En cualquier caso, es un estado, no un sentimiento. La felicidad tal y como la entendieron los griegos es un “estado de dicha”.
    Para Aristóteles (384-322 a. de C), principal representante de esta corriente ética, la felicidad es la meta última del hombre. Dicha felicidad requiere dos condiciones:
    a) Cierta autosuficiencia (no depender en exceso de nada ni de nadie que no sea estrictamente necesario para la vida); b) Buscar la excelencia o “areté” -de aquí en adelante se la llamará “virtud”; c) La ausencia de males como la enfermedad, las desgracias personales y la soledad.
    Aristóteles se basó en las características de la naturaleza humana para definir la felicidad. Somos seres inteligentes dotados de lenguaje y raciocinio y eso nos diferencia al ser humano de los animales. Por lo tanto, como la actividad intelectual es lo más propio del hombre y lo que le define como animal racional, las personas debemos encontrar la felicidad realizando dicha actividad intelectual que nos es propia: la adquisición de conocimiento es fuente de felicidad para el ser humano. Pero como esto no siempre es asequible a todo el mundo (no hay medios materiales o bien falta la inteligencia o la fuerza de voluntad para ello) es normal que se persiga la felicidad por otras vías. La felicidad no es algo que se siente -aunque puede decirse, puntualmente, que uno se siente “feliz”, “dichoso/a” e, incluso “eufórico/a”. La felicidad es un estado y, aunque no se pueda o no se quiera buscarla en el conocimiento, también requiere de la inteligencia: la inteligencia práctica (“phronesis) que se traduce del griego como “prudencia”. La prudencia nos guía hacia las acciones acertadas como la puntería a dar en el centro de la diana. Una acción acertada o virtuosa es la que está en el término medio entre un vicio por exceso y otro por defecto. Este término medio no siempre es el mismo sino que depende de la situación y del estado de la persona. La sabiduría que da el conocimiento, por un lado, y la prudencia, por otro, son virtudes teóricas o dianoéticas. La segunda nos lleva a las virtudes o excelencias éticas: la justicia, la templanza, la valentía, la fortaleza, la generosidad, la moderación... Estas nos llevan a la felicidad porque la vida, una vez que nos salen de modo natural, se nos torna agradable y mejor. Y, sobre todo, permite evitar decisiones desafortunadas. Es valiente quien huye cuando todo está perdido y quien lucha a muerte cuando está todo lo importante de la vida en juego. Cobarde o temerario quien se queda corto o se excede. El problema de actuar virtuosamente es que hay una sola forma de acertar y muchas de equivocarse.
    El eudaimonismo aplicado a tu edad y a tu época.
    Si tienes una vocación en la que consideras que tu inteligencia “natural” tiene toda su proyección persigue desarrollarla por todos los medios. Si eres inteligente, no te engañes a ti mismo/a optando por una vida vulgar donde no se ejercita la inteligencia porque te “liberarás” de preocupaciones a corto plazo pero te pasará factura a largo plazo. Haz aquello que te ennoblece, que te hace excelente y no te preocupes ni lo más mínimo de que los demás no lo hagan. Serás feliz igualmente.